jueves, 16 de octubre de 2008

Nadie conoce a nadie

La cámara fotográfica te plasma sin que lo sepas,
no hay ninguna sonrisa, sólo una mirada al vacío.
Quieres arrojarte, chillar y despedirte, de veras,
Pero no hay nada en éste estado comatoso seguro.

Nadie conoce a nadie y todos somos despreciados.
Puedes intentar usar todos los cañones que quieras,
quedarte ahí parado, pálido y siseando algo raro,
pero desde arriba alguien ciego ha soltado a las fieras.
Te falta el oxígeno junto a esos adornos de felicidad,
tu perro negro no va a venir a salvarte esta vez.
Hay algo especial en la forma extraña en que te cierras
un chispazo repentino, un silencio cubierto de Zen.

El grifo sigue goteando como tu nariz en blanco,
no puedes cambiar nada estando tumbado en tu cama,
¡El goteo de la tortura china sobre tu cerebro!
Hoy nadie conoce a nadie, nadie te puede decir ya nada.
Oh, pero las sonrisas pueden volverte tan débil,
que quizas esta mañana no les quieras ni mirar,
tu piel brillante con un tono de sudor semi-febril,
piel de cebra, pelaje bello de cebra en su totalidad.

Nos arriesgamos y titubeamos desde el principio,
no hay ningún brazo que recoja nuestra espalda.
Y nadie conoce a nadie, mantra por mil, me repito.
Nadie conoce a nadie, nadie conocerá ya nada.

miércoles, 15 de octubre de 2008

8 Ojos

Sé que voy a explotar,
sé que aparecerás en cualquier momento;
sé que puedo estallar,
la ansiedad es libertad dentro de todo esto.

Miro el reloj y no sé si está atrasado,
como cada uno de mis inútiles movimientos,
como cada uno de todos mis aliados.
Estoy tranquila y es entonces cuando miento.

Estoy pegada a esta enorme y pegajosa telaraña,
yo sola me he encerrado en éste sitio.
No puedo moverme, en verdad, no puedo hacer nada,
oh, sólo esperar a mi arácnido amigo.
Intenté eliminarte como a una molesta migraña,
ahora me pregunto si te habrás ido.
Tal vez lo sepa hoy, tal vez no pase de mañana.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Pedazos

¿Veis a esa, la del cabello largo?
¿la que se encuentra tirada en el suelo?
os puedo decir que no ha sido un accidente,
Y sí, he sido yo quien la ha matado.

¡No, no la retiréis! No tengáis prisa,
su alma habita en mí,
como surgiendo de las cenizas.
Por fin puedo mantener la mirada fija
al espejo que me juzga y culpabiliza.

Pierdes todo tu poder; yo gano autoestima.
Pierdes tu función; yo logro hallar belleza.
Pedazos rotos de espejo; mis huesos no son tiza.

Yendo

¿Has podido alguna vez existir
En el mismo centro del infierno,
Con un tormentoso río de fuego
Que avanza directamente hacia ti?
Nadie puede decirme qué se espera de mí.

Hay un lugar onírico y lejano
Y en él una bonita razón.
Parece que el cielo allí es claro,
Pienso que ir sería lo mejor.

No sé mirar mi cuerpo
Sin tener que mirarlos a ellos:
Brillantes ojos rojos
Que aparecen en días negros.

Pequeños estigmas y tatuajes
Llegados en un momento de pausa,
Me juzgan medio dolientes,
Ya que aparecieron por una causa.

Mal

¿Hay algo más seguro que el vientre materno?
Pequeño bunker de agua que protegerás a un futuro señor.
Lástima que tu tiempo ahí dentro no sea eterno,
Lástima que tu destino sea el del amo supremo del horror.

Tu cuerpo todavía amorfo se une por un cable al mundo,
“No quiero tenerlo” dice una voz asustada en off.
Aún no posees boca, eres pequeño y totalmente mudo,
Pero algún cuando pronuncies órdenes provocarás pavor.

¿Fue culpa de tu mente trastornada?
¿Fue culpa de Dios?
Deberían haber impedido tu llegada,
Pero el miedo a pecar decidió por los dos.

En un bunker comenzaste y como viniste todo terminó,
Deberían haberte impedido en vez de expulsarte,
Pero el odio siempre ha sido más fuerte que el amor
Y contigo, pequeño demonio rosado, llegaría el terror…

Despedida

Has sucumbido a la depresión,
hace mucho tiempo que no vives
y nunca antes te sentiste libre,
todo esto era bastante triste.

Has sucumbido a la depresión,
me has dejado sin salidas,
con tantas excusas invertidas
no puedo creer que lo hayas hecho.

Te lo dije millones de veces, ¿Verdad?
Respondiste: "Todo está mal"
Recuerda: lo hice por ti.
Lo intenté millones de veces, ¿Verdad?
Insistías: "No quiero hablar"
Herida, pero seguí.

Sólo olvido lo difícil que era...

No sucumbir a la depresión.
Traté de agradarte,
el colapso vino de repente,
mientras mirábamos a lo lejos.

Has sucumbido a la depresión
¿Hasta cuándo no serás libre?
No hay nada que te alivie
menos la atrasada conquista.

A través del tiempo ¿Verdad?
Traté de hacerte razonar,
recuerda: yo no soy tú.
Hablé, me jodí y lloré ¿Verdad?

Y sólo podías sangrar,
de muchas formas te perdí.
Te hablé de nosotros ¿Verdad?
No hubo respuesta sin más,
me duele que no estés aquí.

Te lo expliqué millones de veces, en realidad,
No puedo hablar, reir o soñar,
olvidaba que tu sonrisa fue siempre de verdad.
Y no puedo olvidar lo que te perdiste...

Skadi

Sí, no es invierno, pero hace frío.
La fuente me devuelve la mirada
y el rostro mostrado no es el mío.
Se están alargando las mañanas.

¿Quién eres? Te asemejas a un ángel.
Sobran esas inútiles palabras,
eres la locura que viene a matarme.
Aquí tienes mi almohada:
Ya puedes empezar a asfixiarme.

Manos pegajosas; Regalo de bodas,
el olor fétido que sube por tu cama.
Insomnio, cansancio para el sueño,
dos mil palabras en un solo momento.

No estaba preparada, nadie lo estaba.
¡Ellas son coquetas y tan hermosas!
Un camino, mil carteles: encrucijada.
Te frotas los ojos. Tu mirada tediosa…
Todos se cansan, sí, todos se cansan.