Hay un abismo frente a mí, a un pie de distancia
y yo no sé si tiene límite, no sé si chocaría en el fondo,
ni si quiera sería dar un paso con arrogancia.
Quizás sea el caos o la felicidad lo que lo envuelva todo.
El transcurso del tiempo y el viento me susurran,
me empujan e instan para que me deje caer.
¿Me recogerá algún brazo tras esta hermosa penumbra?
Las mentiras aún siguen hiriendo al amanecer.
Intento cambiarme de ojos, quiero comprar una nueva cabeza,
pero es difícil hacerlo cuando no poseo ningún valor,
cuando ese valor escasea y en mi bolsillo no hay monedas,
mientras me doy la vuelta y alguien dice "Adiós, adiós".
lunes, 14 de junio de 2010
Visionaria
(07-Junio-2010)
Ésta habitación es ella entera un completo desastre,
parece como si sufriera el Síndrome de Diógenes,
cuando simplemente son sólo daños colaterales
de estar haciendo lo que se supone debo hacer.
La primera vez que exploté me sentí destrozada
no una víctima, pero simplemente estallaron palabras.
La última me sentía sola y ya no tenía alma,
estaba siendo una Lolita por primera vez violada.
Entonces, señor, señor ¿Qué vienes a buscar a éste infierno?
Oh, eso no importa, el "qué" es lo de menos,
quiero un nombre, una persona con alegrias y con miedos
¿Pensabas que iba a ser gratis? ¿Menos complejo?
Mi carcajada histérica suena como el llanto de un niño.
El corazón alterado y sus latidos me bloquean los oídos.
Soy una visionaria. Te lo dije entonces y volveré a decirlo:
Volverá a suceder. Una vez más se cerrará el círculo.
Ésta habitación es ella entera un completo desastre,
parece como si sufriera el Síndrome de Diógenes,
cuando simplemente son sólo daños colaterales
de estar haciendo lo que se supone debo hacer.
La primera vez que exploté me sentí destrozada
no una víctima, pero simplemente estallaron palabras.
La última me sentía sola y ya no tenía alma,
estaba siendo una Lolita por primera vez violada.
Entonces, señor, señor ¿Qué vienes a buscar a éste infierno?
Oh, eso no importa, el "qué" es lo de menos,
quiero un nombre, una persona con alegrias y con miedos
¿Pensabas que iba a ser gratis? ¿Menos complejo?
Mi carcajada histérica suena como el llanto de un niño.
El corazón alterado y sus latidos me bloquean los oídos.
Soy una visionaria. Te lo dije entonces y volveré a decirlo:
Volverá a suceder. Una vez más se cerrará el círculo.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Sombra
Me arrastras, me arrastras hacia ti
y yo ya no puedo hacer nada;
No me quedan fuerzas para evitarlo,
siento que estoy llegando a mi límite.
Apenas, apenas vislumbras mi perfil
y mis uñas, sangrientas y peladas,
se agarran al suelo mientras voy gritando
que no quiero de nuevo el azufre.
Pero eres tan alta que apenas me oyes,
tan alta que sólo puedes mirarme por encima del hombro.
Ahora mismo no te estoy pidiendo nada que no tengas,
mi voz apagada por un choque de coches,
mientras estaba sentada en una silla de clavos a tu lado.
¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que te des cuenta...?
Sólo pasan unos minutos, tu túnica cruje a mis espaldas,
me abrazas y durante un momento el cielo se abre.
Vienes cuando yo no esperaba que lo hicieras,
quitándome la corona de espinas y soportando su carga
sin que las lágrimas se mezclen con la sangre.
No es una mortaja, pero me enredas con fuerza.
y yo ya no puedo hacer nada;
No me quedan fuerzas para evitarlo,
siento que estoy llegando a mi límite.
Apenas, apenas vislumbras mi perfil
y mis uñas, sangrientas y peladas,
se agarran al suelo mientras voy gritando
que no quiero de nuevo el azufre.
Pero eres tan alta que apenas me oyes,
tan alta que sólo puedes mirarme por encima del hombro.
Ahora mismo no te estoy pidiendo nada que no tengas,
mi voz apagada por un choque de coches,
mientras estaba sentada en una silla de clavos a tu lado.
¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que te des cuenta...?
Sólo pasan unos minutos, tu túnica cruje a mis espaldas,
me abrazas y durante un momento el cielo se abre.
Vienes cuando yo no esperaba que lo hicieras,
quitándome la corona de espinas y soportando su carga
sin que las lágrimas se mezclen con la sangre.
No es una mortaja, pero me enredas con fuerza.
jueves, 22 de abril de 2010
Lluvia
Mis saludos desde éste lado lluvioso del mundo.
Las gotas golpean las ventanas como pequeños kamicazes
abandonados a su suerte por amor a su dios abstracto
o por desesperación de encontrar un lugar mejor que lo meramente terrenal.
¡Se lanzan! Caída libre para salir de éste zulo
caída al vacío para intentar entrar atravesando los cristales
de la quietud que arropa los ecos de las habitaciones que no dejan de hablar.
Las nubes han llegado en éste parte de la ciudad,
la tormenta alza sus brazos y el repiqueteo comienza;
Bombas y más bombas que se evaporan en el aire,
que todavía no han descubierto su propia realidad.
Y todo parece ensayado de antemano; Ésta escena
de agua cayendo abundante, de inalcanzables verdades.
Y yo estaba murmurando algo al otro lado de la jaula,
parecía un zumbido de lo rápido que lo estaba diciendo,
un leve susurro de esos que dejan escapar toda mi esencia.
Me he preocupado, me he quedado fija como una estatua
y tú llamas covenciéndome de que me preocupe menos,
yo te comento que estás teniendo demasiada paciencia.
Quizás haya hecho una o dos cosas bastante mal,
pero luego lo he reflexionado fría y rota, enfadada conmigo.
Ahora ya sé que a veces no sé ni cómo debería actuar.
No es tarde, mucho menos que el resto de odiosos domingos
para decirte que por fin abandoné esa forma espectral
en la que después de tantos, tantos años me había convertido.
Las gotas golpean las ventanas como pequeños kamicazes
abandonados a su suerte por amor a su dios abstracto
o por desesperación de encontrar un lugar mejor que lo meramente terrenal.
¡Se lanzan! Caída libre para salir de éste zulo
caída al vacío para intentar entrar atravesando los cristales
de la quietud que arropa los ecos de las habitaciones que no dejan de hablar.
Las nubes han llegado en éste parte de la ciudad,
la tormenta alza sus brazos y el repiqueteo comienza;
Bombas y más bombas que se evaporan en el aire,
que todavía no han descubierto su propia realidad.
Y todo parece ensayado de antemano; Ésta escena
de agua cayendo abundante, de inalcanzables verdades.
Y yo estaba murmurando algo al otro lado de la jaula,
parecía un zumbido de lo rápido que lo estaba diciendo,
un leve susurro de esos que dejan escapar toda mi esencia.
Me he preocupado, me he quedado fija como una estatua
y tú llamas covenciéndome de que me preocupe menos,
yo te comento que estás teniendo demasiada paciencia.
Quizás haya hecho una o dos cosas bastante mal,
pero luego lo he reflexionado fría y rota, enfadada conmigo.
Ahora ya sé que a veces no sé ni cómo debería actuar.
No es tarde, mucho menos que el resto de odiosos domingos
para decirte que por fin abandoné esa forma espectral
en la que después de tantos, tantos años me había convertido.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Quizás yo
He llorado hasta el límite en el que las lágrimas
pierden íntegramente su sentido más cuerdo
y nadan, nadan hacia ti como pequeñas venitas,
pequeñas serpientes, pequeños símbolos del infinito.
Entonces me pararé y decidiré darme una oportunidad
para entenderme cada unos de los días de mi vida,
seré mi propia luz, la única que me saque de la oscuridad.
Mira mi pecho: Late tranquilamente. Respira.
Nadie debería tener derecho a acabar con todo ésto,
quizás lo intenten, pero ellos no pueden arrancarme de aquí,
ya no me oculto de la gente, ya no hago paradas en seco,
se que esta es la dirección adecuada, sé a donde conduce mi carril.
pierden íntegramente su sentido más cuerdo
y nadan, nadan hacia ti como pequeñas venitas,
pequeñas serpientes, pequeños símbolos del infinito.
Entonces me pararé y decidiré darme una oportunidad
para entenderme cada unos de los días de mi vida,
seré mi propia luz, la única que me saque de la oscuridad.
Mira mi pecho: Late tranquilamente. Respira.
Nadie debería tener derecho a acabar con todo ésto,
quizás lo intenten, pero ellos no pueden arrancarme de aquí,
ya no me oculto de la gente, ya no hago paradas en seco,
se que esta es la dirección adecuada, sé a donde conduce mi carril.
miércoles, 24 de marzo de 2010
A la sombra de un árbol
Anoche me dormí bajo tu sombra, me he dejado caer ante ella,
recogida sobre mí misma. Y nadie va a perturbar ésta paz.
En general no soy muda, lo sabes, pero entonces me quedé quieta,
escuchando tu respiración calmada, sólo necesitaba eso, no más.
Ya no estaba magullada, sólo agotada por ése día soleado
en que enviaron mis recuerdos en una caja y entre ellos tu sonrisa.
La abracé muy fuerte para que no se escapara de mi lado
y de estar tumbada bajo tu sombra, pasé a coronar la misma cima.
Eso es todo lo que puedo llegar a saber de ti. Son unas letras bonitas,
no sueles escribir demasiado entre todas tus hojas,
extendiendo tus brazos como alas, luciendo tus ramas como venas.
Es bastante difícil que ante éste espectáculo quiera apartar la vista,
suelo estar demasiado despierta durante éstas horas,
continuar así, mirándote sólamente, es algo que merece la pena.
recogida sobre mí misma. Y nadie va a perturbar ésta paz.
En general no soy muda, lo sabes, pero entonces me quedé quieta,
escuchando tu respiración calmada, sólo necesitaba eso, no más.
Ya no estaba magullada, sólo agotada por ése día soleado
en que enviaron mis recuerdos en una caja y entre ellos tu sonrisa.
La abracé muy fuerte para que no se escapara de mi lado
y de estar tumbada bajo tu sombra, pasé a coronar la misma cima.
Eso es todo lo que puedo llegar a saber de ti. Son unas letras bonitas,
no sueles escribir demasiado entre todas tus hojas,
extendiendo tus brazos como alas, luciendo tus ramas como venas.
Es bastante difícil que ante éste espectáculo quiera apartar la vista,
suelo estar demasiado despierta durante éstas horas,
continuar así, mirándote sólamente, es algo que merece la pena.
Fiebre en alza
Teniendo en cuenta la eternidad de toda ésta tarde,
es mi cabeza la que tose como un octogenario,
es mi cuerpo ésa carga de plomo que tanto ha costado levantar.
Las mejillas están rojas y sin colorete. Me arden.
He tardado años en moverme de la cama ¡Milagro!
Mi espalda, mis piernas, movidas por espasmos de manera igual.
Y ésto es una sauna, éste es mi prediseñado micro-infierno,
soy yo el foco de calor, es mi cuerpo gritando, es mi cabeza...
Unos labios se posan en mi frente para así asegurarse.
Quizás sea maldad que brota de mí, quizás me esté saliendo.
Imposible. Soy joven, esto no es ninguna clase de condena.
Demasiados colores y destellos, es una forma de arte.
Alguien me quita una manta, me la roba entre súplicas.
Me toma en sus brazos y me sumerge en puro hielo
¿Hielo o fuego? Da igual, sólo sé que me hace daño.
Mi piel se torna roja, me hierve tanto que hace burbujas.
El vapor suave muestra una frase escrita en el espejo:
"Ésta es la segunda vez que pasa en menos de un año".
es mi cabeza la que tose como un octogenario,
es mi cuerpo ésa carga de plomo que tanto ha costado levantar.
Las mejillas están rojas y sin colorete. Me arden.
He tardado años en moverme de la cama ¡Milagro!
Mi espalda, mis piernas, movidas por espasmos de manera igual.
Y ésto es una sauna, éste es mi prediseñado micro-infierno,
soy yo el foco de calor, es mi cuerpo gritando, es mi cabeza...
Unos labios se posan en mi frente para así asegurarse.
Quizás sea maldad que brota de mí, quizás me esté saliendo.
Imposible. Soy joven, esto no es ninguna clase de condena.
Demasiados colores y destellos, es una forma de arte.
Alguien me quita una manta, me la roba entre súplicas.
Me toma en sus brazos y me sumerge en puro hielo
¿Hielo o fuego? Da igual, sólo sé que me hace daño.
Mi piel se torna roja, me hierve tanto que hace burbujas.
El vapor suave muestra una frase escrita en el espejo:
"Ésta es la segunda vez que pasa en menos de un año".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)